Love Climbing

by Rubens

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Nombre: Rubens
Ubicación: Pichincha, Ecuador

miércoles, octubre 06, 2010

Rucu Pichincha


Luego de haber contado sobre mi ascenso al Cotopaxi, después de un tiempo y ya con muchas ganas de volver a estar en la cima de una montaña, supe que un amigo había subido el Rucu Pichincha y empezamos a conversar acerca del gusto y la afición que tenemos en común. Fue entonces cuando tratamos de acordar una fecha para realizar el mencionado ascenso que según yo iba a ser senderismo porque no tenía ni la mínima idea de como era por allá arriba.

Para los que no saben, Rucu es una palabra que se deriva del quechua y significa "viejo".

A mis padres en cierta forma no les gusta mucho que practique este deporte porque lo ven un poco peligroso pero creo que también saben que de verdad me apasiona.

Para cuando pudimos llegar a un acuerdo en la fecha con mi amigo, después de esperar algún tiempo justo coincidió que mis padres habían salido del país e iban a estar un mes fuera.
Con un poco de temor por la falta de experiencia y por no saber en realidad a donde iba a ir, me levante temprano, tome un desayuno nutritivo y liviano a la vez y fui al encuentro de mi amigo con el que subimos por teleférico prácticamente toda la montaña. Al llegar nos tomamos unos minutos para ver hacia donde nos íbamos a dirigir y empezamos a caminar, el clima no acompaño en aquella ocasión y se presentaba bastante neblina y algo frío.

Luego de un poco más de una hora llegamos a la base de la montaña (Rucu propiamente), donde paramos a comer algo rápido (una barra de granola con pasas). Para luego él indicarme que vamos a subir entre rocas que parecían bastante difíciles y escarpadas.

A simple vista el comienzo parecía mucho más difícil pero luego me di cuenta que no era así, había que estar bastante concentrado de donde uno se agarraba y un descuido podría terminar en un resbalón y ahí si la cosa hubiera sido seria.





En aquella ocasión no tenía cámara de fotos por lo que apenas pude capturar algunas imágenes con mi celular.
Hubo algunas partes donde parecía que no tenía de donde más sostenerme para seguir subiendo pero con un poco de tranquilidad y tratando de disfrutar al máximo pude superarlo sin ningún problema.


A veces si me entraban algunos sustos ya que mi amigo avanzaba bastante rápido y se me perdía de vista por lo que le gritaba para que me diga por donde tenía que avanzar o por donde era más sencillo continuar.

Realmente si da un poco de miedo cuando uno no conoce a donde va y en realidad esa montaña por las noticias que había leído había cobrado ya algunas vidas especialmente el famoso paso de la muerte que yo en lo personal no lo vi tan peligroso, eso sí, tomando bastante cuidado al cruzar debido a que uno puede resbalar y por el viento a veces bastante fuerte que te puede desestabilizar.







Luego de eso estás prácticamente en la cima pero como les había comentado por la neblina que había no pudimos ver absolutamente nada en aquella ocasión teniendo que regresar sin poder observar mayor cosa.



Ahí me enteré que existían dos rutas para llegar a la cima y que la del famoso paso de la muerte era la más peligrosa obviamente.

Luego de un tiempo decidí que iba a subir nuevamente para ver si podía conseguir una mejor vista y tomar algunas fotos que me queden para el recuerdo pero no logré que mi amigo me vuelva acompañar así que decidí llevar a una pareja de amigos e ir por el camino sencillo pero un poco más largo por el arenal, creo que ellos tenían un pésimo estado físico porque ella no llego ni a la mitad del camino y tuvo que regresarse y bueno lo hizo sola por suerte.
Avanzamos con mi amigo hasta la zona del arenal que ya casi era todo el trayecto y lo más difícil y la verdad ahí decidió quedarse no sé si en realidad le dio miedo continuar o su estado físico ya no dio para más. Así que tuve que continuar solo y en el camino vi a dos personas extranjeras que no sabían por donde subir así que decidieron seguirme ya que supongo que haber subido una vez era mejor que ninguna para ellos.
Sin más ni más logre hacer la cima sin ningún problema y aproveche para seguir a dos personas que bajan y las seguí para ver el camino y así regrese solo sin ningún inconveniente para encontrarme con mis amigos en la estación del teleférico y regresar a casa.
He tenido la oportunidad de subir un par de veces más y la vista de la ciudad es espectacular, es una montaña que se la recomiendo a todas las personas que tengan un estado físico aceptable, el camino está bien marcado y la verdad no sé como se pueden perder. Eso sí, es preferible ir un fin de semana (sábado o domingo), cuando hay gente y es a mi parecer menos peligroso ya que he escuchado que alguna vez se han presentado amigos de lo ajeno.
Les adjunto algunas fotos de las varias veces que estuve por allá.


camino al Rucu Pichincha



Cima Rucu Pichincha


Saludos,
RT

viernes, junio 25, 2010

Volcán Cotopaxi

Una vez firmado el contrato de que no se hacen responsables de que salga vivo de allá... salí a comprar algo de ropa especializada. Llegó el día, salimos tipo 10am. de Quito donde me llevó en una camioneta 4 x 4 Hernan Bonilla, alias "Nacho", un excelente profesional y persona.
En el viaje tuvimos una conversación bastante amena y en el camino nos detuvimos a comprar algunos víveres como fideos, sopa de sobre, galletas, un poco de pan, agua y chocolates.

La foto adjunta muestra la vista que tenemos desde el refugio al parqueadero.

Conforme nos acercabamos a la montaña, me vi inmerso en el sueño que había tenido ya hace mucho tiempo y se estaba haciendo realidad. Después de un par de horas llegamos al parqueadero y se veía una gran subida hasta el refugio que, con todo el equipo y mochilas nos tomo cerca de 15 minutos a paso más o menos rápido. Una vez en el refugio y luego de que nuestro guía salude a todos sus amigos y conocidos se puso a preparar la comida y yo salí a tomar algunas fotos sin siquiera tener idea de lo que me esperaba.

Luego de distraerme un buen rato entre nuevamente al refugio a comer para retirarnos a dormir temprano tipo 17h00.

Una vez llegada la media noche empezó haber movimiento en el refugio, un poco a oscuras y con algo de frío la gente que iba a escalar se empezaba a preparar.
Para ser sincero no dormí casi nada porque a parte de la presión mental que uno siente al no estar acostumbrado a este tipo de cosas había una tormenta eléctrica que iluminaba por completo el refugio, se escuchaban algunos ronquidos de la gente y también me acoste con la estómago lleno de tanta comida.
Si bien recuerdo desayune un par de avenas Nestle (porque no me gusta la leche), con galletas y pan. Pusieron también unas canciones rockeras en un celular que fueron bastante motivantes.


Una vez terminado el desayuno empezó lo bueno, nos colocamos las chompas, gorras, pasamontañas, arnés, entre otras cosas.. y salimos del refugio a la 1am. Yo había olvidado mencionar que no tenía linterna y el guía llevaba solo la de él. Empezamos el ascenso pero el camino era muy difícil y me tropezaba continuamente por lo que me dió su linterna y él empezo a subir a oscuras por lo que yo trataba de iluminar su camino en la medida de lo posible.
Cuando llegamos a la nieve nos sentamos y nos colocamos los crampones para continuar con el ascenso y realizamos el encordamiento tomando nuestra distancia de seguridad.
Al rato empezó a soplar el viento bastante fuerte y conforme seguíamos caminando ese viento se transformo en tormenta, todo empezó a tornarse blanco y la visibilidad se hizo bastante difícil, tanto que apenas podría ver a Hernan que estaba apenas unos metros delante de mi. Nunca estuve frente a un viento tan fuerte y era una parte que me pareció peligrosa bordeando la montaña en la que el viento me podía hacer resbalar por lo que trataba de ir agarrandome con las manos y la piqueta un poco inclinado hacia la montaña y para ser sincero si me dio un poco de miedo así que me puse a rezar un poco y creanlo o no luego de caminar rezando la tormenta se fue tan rápido como vino (luego me dijo Hernán que si seguía semejante tormenta hubieramos tenido que volver porque incluso había una especie de tormenta eléctrica).

Las horas pasaban y el ascenso se tornó bastante exigente y cada vez que miraba para arriba solo se veía un sin fin de nieve y más nieve y yo preguntandome en qué me había metido. Pero mi preparación mental fue mucho mejor que mi preparación física por cuanto continué sin dar mi brazo a torcer. Empecé a pasar a grupos que habían salido tiempo antes que mi para que luego solo se adelante un guía que iba con un andinista de aspecto oriental que caminaba en línea recta hacia la cima mientras que yo trabaja de subir la montaña en zig zag para alivianar un poco el esfuerzo que hacían mis piernas.
Realizamos varias paradas para tomar agua y comer algunas barras energéticas y del cansancio me sentaba un momento en la nieve pero no podíamos descansar mucho porque inmediatamente se sentía que el cuerpo se enfriaba.

Casi por llegar a la cima y cerca del amanecer nos encontramos con una pared de hielo que no parecía ser gran cosa, recibí ciertas instrucciones y luego de que Hernán subió y me aseguro empecé a escalar la pared ayudandome de la piqueta, (Adjunto foto de la pared al momento del descenso).


Cuando subí la pared casi no podía respirar y tuve que tomarme un par de minutos para recobrar el aliento y fue ahí cuando caí en cuenta a la altura que estaba.


Continué caminando para luego encontrarme con una pequeña grita que sin miedo la salté y continué...
Ya con un poco de luz del amanecer y como por obra y gracia del Espíritu Santo todo se despejo y con el cansancio que sentía pude parar un momento y ver el esplendido paisaje y las pocas nubes que había por debajo de mi. Era un amanecer increíble, era un nuevo amanecer para mi vida, algo así como volver a nacer.


Abrimos la línea y nos plantamos en la cima, y como alguien dijo: "estas ahí como en las nubes flotando en la cima con un estado de extasis absoluto".


Toda la tensión acumulada, todos los miedos, todo el agotamiento, todo el estrés... se va...!



La cima del Cotopaxi.


Fue una sensación increíble el estar en la cima, pero fue casi una tortura bajar porque ya casi no tenía fuerza en las piernas a pesar de ser un deportista y fue impresionante bajar por la montaña ya con luz y ver algunas partes bastante peligrosas por donde había pasado en la madrugada sorteando algunas grietas. Casi al llegar al refugio resbale un par de veces y me percate de que no tenía fuerza en los dedos y apenas tenía fuerzas para caminar. Al llegar al refugio lo único que me provocaba era acostarme un momento pero solo hubo tiempo para tomar una botella de agua y bajar inmediatamente al parqueadero para emprender el regreso a Quito. Al subirme a la camioneta no podía cerrar mis manos y demoré un buen rato para poder quitarme las botas y las medias para ponerme algo más cómodo...
De regreso a Quito, estuve completamente agotado pero con la satisfación de haber realizado algo que por tanto tiempo lo tuve en mente.

Gracias Dios por esa oportunidad!!!

El comienzo...

Toda la vida me ha gustado el deporte, jugar fútbol, basket, ir al gimnasio y correr (que hasta ahora lo hago), pero hay algo que desde que empecé me ha apasionado realmente y es subir las montañas.
Todo empezó cuando tuve una enfermedad la cual me deprimió bastante y quizá lo primero se me vino a la mente es ir a una montaña y caer en una grieta. Pero bueno ahí fue cuando empecé a pensar en subir un nevado.
No tenía ningún conocimiento de escalada y bueno tampoco debía tenerlo porque había estudiado para ingeniero y generalmente me la pasaba estudiando o haciendo tareas en Internet y de vez en cuando algo de chat.

En resumen, empecé a buscar información y llegué a la Web de un gran montañista ecuatoriano que pensaba subir el K2 y se me ocurrió escribirle para felicitarle por lo que había hecho en la última temporada y contarle que quería subir el Cotopaxi. Luego de buen tiempo ya casi olvidado el asunto recibí respuesta en mi correo en el que me dijo que podía llamarlo en cierta fecha para subir el Cotopaxi con él o con algún amigo suyo guía también... y terminó diciendo "Ruben se me escapaba agradecerte por tu bonito detalle de contarme tus sueños. Para mi si no soñamos estámos más que muertos entonces para arriba al Cotopaxi".
Fue ahí cuando la chispa se encendió y bueno alguna vez lo llamé pero no me contestaron y no insistí así que empecé a buscar información en la Web, encontré algunos videos de los que pasaban en Discovery Channel de Man vs. Wild que por cierto me encantaba, luego de más busqueda llegué a un link en el que descargue los videos de la serie Desafío Extremo con Jesús Calleja... tiene unos episodios increíbles que realmente motivan a prácticar el deporte y luego de verlos me decidí ir a una agencia de tours de montaña. Miré una en la guía telefónica y le pedí a mi madre que me acompañe, salimos a buscar la dirección y nunca la encontramos y cuando seguimos caminando encontramos otra agencia llamada Yanasacha y cuando entre y me empezaron a dar toda la información, la persona me dio tanta confianza que ese mismo rato firme el contrato. Por cierto me encontraba en forma ya que salía a correr entre 8 y 15 kilómetros 3 veces a la semana y el requisito era tener una buena condición física.